Tallas grandes.

16 04 2014

Lo primero que quiero aclarar es que, como habrán podido ver en fotos o, los que me conocen, en persona, no soy en absoluto delgada, pero tampoco llego al límite de tener algún problema cardiovascular, o diabetes, colesterol, triglicéridos… Quizá la tensión algo alta, pero debido a que mi carrera me impide poco tiempo libre para hacer otras actividades más saludables, que estar todo el día con el Autocad frente al ordenador. O sea, que me viene por el sedentarismo y no por cualquier otra cuestión.

En fin, al caso, tallas grandes.

Cuando hablo de tallas grandes, hablo a partir de la talla 48. 48 Real, puesto que hay tiendas (que no nombraré) que dicen tener talla 48, pero son iguales o más pequeñas que tallas 44 en otras (que tampoco nombraré).

En primer lugar, son dificilísimas de encontrar y, si las encuentran, los precios son altísimos para la calidad que tienen, es decir, que la relación calidad-precio es muy, muy, muy mala. Además de que dichas prendas no son demasiado atractivas, al menos para mi gusto. Sinceramente, las considero para abuelas y para andar por casa. O simplemente no realzan las curvas de una mujer, sino que las esconden, parecen batamantas para ocultar la mujer que hay debajo. 

Porque somos eso MUJERES. Con curvas, grandes, y por ello no nos tenemos que esconder bajo mantos de flores.

¿Por qué? Sinceramente no entiendo que tengamos que escondernos bajo nada y por nadie.

Porque ser sexy o sensual no es sólo tener un cuerpo actualmente considerado escultórico, donde una mujer, cuanta menos carne tiene, mejor. Que sí, que está muy bien y Olé por ellas y su metabolismo, pero las demás no somos menos. Las demás podemos ser iguales de sexys y sensuales, lo que estamos acostumbradas a menospreciarnos a nosotras mismas por no ser un canon, y quizá por ello no nos consideramos como tal. La verdad es que ser sexy o sensual es la seguridad en una misma. 

Y no se puede luchar con lo que la sociedad nos impone, porque es como un virus que se queda en cada una de las personas, y sé que sólo soy un granito de arena, pero sin cada grano de arena, no habría playas. Yo exigiría a la sociedad que dejase de meter esas cosas en la cabeza, que hicieran tallas para todas y que nos quedasen bien (porque esa es otra, hacen tallas grandes para que a una mujer delgada le quede suelta y no para que quede bien a una mujer más grande), y muchas cosas más que, probablemente, no podrán suceder.

Por ahora, yo lo que les pido es:

Quiérete y serás más bella y más sexy que cualquier otra mujer que jamás hayas conocido.