Rubén Darío.

16 10 2009

Aquí, el poema que más me gusta de Rubén Darío.

Autumnal es su nombre.

En las pálidas tardes
yerran nubes tranquilas
en el azul; en las ardientes manos
se posan las cabezas pensativas.
¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños!
¡Ah las tristezas íntimas!
¡Ah el polvo de oro que en el aire flota,
tras cuyas ondas trémulas se miran
los ojos tiernos y húmedos,
las bocas inundadas de sonrisas,
las crespas cabelleras
y los dedos de rosa que acarician!

En las pálidas tardes
me cuenta un hada amiga
las historias secretas
llenas de poesía:
lo que cantan los pájaros,
lo que llevan las brisas,
lo que vaga en las nieblas,
lo que sueñan las niñas.

Una vez sentí el ansia
de una sed infinita.
Dije al hada amorosa:
“Quiero en el alma mía
tener la aspiración honda, profunda,
inmensa: luz, calor, aroma, vida.”
Ella me dijo “¡Ven!” con el acento
con que hablaría un arpa. En él había
un divino aroma de esperanza.
¡Oh sed del ideal!

Sobre la cima
de un monte, a medianoche,
me mostró las estrellas encendidas.
Era un jardín de oro
con pétalos de llama que titilan.
Exclamé “¡Más!…”

La aurora
vino después. La aurora sonreía,
con la luz en la frente,
como la joven tímida
que abre la reja, y la sorprenden luego
ciertas curiosas mágicas pupilas.
Y dije “¡Más!…” Sonriendo
la celeste hada amiga
prorrumpió “¡Y bien! ¡Las flores!”

Y las flores
estaban frescas, lindas,
empapadas de olor: la rosa virgen,
la blanca margarita,
la azucena gentil y las volúbiles
que cuelgan de la rama estremecida.
Y dije: “¡Más!…”

El viento
arrastraba rumores, ecos, risas,
murmullos misteriosos, aleteos,
músicas nunca oídas.
El hada entonces me llevó hasta el velo
que nos cubre las ansias infinitas,
la inspiración profunda,
y el alma de las liras.
Y lo rasgó. Allí todo era aurora.
En el fondo se veía
un bello rostro de mujer.

¡Oh, nunca,
Piérides, diréis las sacras dichas
que en el alma sintiera!
Con su vaga sonrisa:
“¿Más?… ” dijo el hada. Yo tenía entonces
clavadas las pupilas
en el azul; y en mis ardientes manos
se posó mi cabeza pensativa…

Anuncios




Soy feliz.

12 10 2009

Hoy soy feliz porque aprendo a superar mis miedos.
Aprendo a superar la negación por respuesta, a intentarlo aunque no vaya a ser válido.

Bien por mí^^.





Y mañana, ¿Qué será de mañana?

11 10 2009

“Sentada en un banco, sola, siguió pensando en su futuro…

¿A dónde iría a parar? ¿A dónde?

Con esta eterna soledad era imposible pensar en ahcer nada. Se encerró ella sola en lo que más temía, y ahora no podía salir de ella. No podía salir de la oscuridad, del silencio y de la tristeza…

¿A dónde iría…? Y la pregunta más importante ¿Con quién….?

Podría ir a cualquier sitio, pero con nadie…”





Me corrijo.

10 10 2009

Hace un mes, más o menos, escribí que había un intento de “Limónynada” del Carrefour que se llamaba “Menos es más”.

Me equivoqué, es de “Cocacola Company”

Jhóselin lo vio en Gran Angular y me avisó, muchas gracias^^.

Ahora que lo miro, tiene una buena publicidad… (Está monísima, todo hay que decirlo…xD).

Pero aún así, estoy indignada…

Saludos y disculpen mi error.





Mi tablón de corcho.

9 10 2009

Es ahí, ahí donde guardo todos mis recuerdos.

Tablón.Lo acabo de actualizar…
Tenía cosas nuevas Que poner y quité una foto la cual puse en un cuadro.
Os lo describo:
(De arriba a abajo de izquierda a derecha)

Arriba a la izquierda, lo primero que hay es un paquete de galletas Príncipe vacío. Adoro esas galletas y ese paquete me lo compró mi padre mientras dábamos una vuelta una vez que vino por Las Palmas.
Debajo de éste un osito de llavero que me regaló mi hermana hace unos años para reyes. Lo de al lado son las tarjetitas esas tan monas que dan el Corte Inglés en invierno… Mi tía me compró algo allí y ahí están las tarjetitas de las bolsas^^.
Al lado, un trabajo de Dibujo técnico que me hizo Jhóselin el pasado curso, en el cual debía de hacer un nombre y eligió mi mote, Shumi (¡Qué linda mi flaquita^^!). Debajo de éste una foto con ella y Laura en el parque Doramas…
Debajo a la izquierda está la foto de la orla en 4º de la ESO. Fuimos a una discoteca llamada “Las Brujas”, fue una noche estupenda^^.
A la derecha hay una tapa de una botella de agua que compramos el día del cumpleaños de Laura, y que me quedé por ser rosa, además, recuerdo que ese día pasé mucha sed (xD).Al lado, una foto con Lau de hace muuuuuucho tiempo, de cuando empezamos a ir solas al cine de un Centro Comercial cercano. ¡Qué tiempos, jaja! Debajo, una foto con mi clase de 4º.
Abajo a la izquierda: Una flor de un regalo que me hizo JotaEme a los 3 meses de estar juntos, debajo unas etiquetas que me ha dado él y otra que me vino en un pantalón que me regalaron justamente el día de reyes Que dice a la derecha “boyfriend”… Curioso, ¿verdad?(xD)
A la derecha, mi foto de cuando cumplí 16 años, o sea, mi cumpleaños pasado… En el cual podeis ver aquí cómo lo pasé. En una chincheta de esa foto hay un llavero que me vino en un pantalón hace mucho tiempo… Y me gusta mucho.
Por último, al lado  hay etiquetas… las primeras de la izQuierda son de unas playeras, y las etiquetas estaban muy “cuquis”(xD) al lado, el bono de guagua de los últimos carnavales y por último las etiquetas de un bolso que me regalaron mis padres y un monedero que me regaló mi tía.

Ah! me olvidaba, a la punta de abajo una de mis paranoias de cuando me aburro, y me gustó cómo me Quedó… ¡Es un post-it!(xD) Y a la punta de arriba mi horario.

Ahí teneis mi tablón, parte de mi vida… y de las cosas y personas que me importan…

¡Besos!





Después de ti

9 10 2009

“No sé si te habías dado cuenta, pero te miraba al verte pasar… Tu sonrisa era como la de aquél cálido día de verano en que paseábamos por aquellas inmensas calles de la ciudad que, sin embargo, se nos hacían cortas.
Comprendí que era yo el que te hice mal, el que hizo que terminase, fui yo el que hizo que no me abrazaces como antes, o que tus besos ya no fueran los mismos. Que nuestra relación, en definitiva, se enfriase.

No tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado… ¿Un año, dos, quizá tres…?

Yo ya no tenía tu perdón, y tú tampoco buscabas el mío… Si uno no quieren, dos no se pelean, ¿cierto?

Después de ti, llegaron muchas más a mi vida… Me hacían sentir como tú, pero por espacios cortos de tiempo. Creo que te veía reflejada en esas chicas que sonreían y me abrazaban como tú lo hacías… Pero no lo hacían con el mismo amor y con la misma ternura que tú. Además, decían de ir a sitios que ya había visitado contigo y que sin ti ya no tenían gracia, que sin ti ya no eran los mismos… Pasear hoy en día en por aquellas calles, para mí, es de locos. No se puede estar tranquilo y se me hacen eternas…

Después de ti, ¿qué hay después de ti?…

Lo que me queda de vida… por vivir…  y no más.”





Viaje en guagua mirando al mar…

7 10 2009

“Subí a aquella guagua que tanto rato había estado esperando… Me senté en uno de los sitios esos que miran hacia atrás, por lo que veía a la gente de frente.
Empecé a oír voces, pero nadie hablaba.. eran recuerdos, sí recuerdos y pensamientos de la gente Que iba a mi alrededor.

Subió a la guagua una pareja de adultos un tanto extraña, él era un cincuentón alto y fuerte, ella, sin embargo, era flaca y muy pequeña, su cabeza, más aún, creo que del tamaño de la palma de mi mano, y no exagero.
Se conocieron hace muchos años, en su juventud. Él era el bajo de un grupo rockero formado por su grupo de amigos, tocaban en bares los sábados por la noche y ella, después de verlo en un bar de no sé donde, siempre iba a todos sus pequeños conciertos…

Se habían sentado en sitios separados porque no quedaba otro lugar para sentarse, pero sus miradas de complicidad indicaban que se querían como la primera vez que se vieron. Una señora entrada ya en los 40 los miraba con envidia, su marido había muerto años atrás y hacía sólo unos meses que consiguió quitarse el luto y ponerse prendas de color. Aún así, anhelaba a su esposo y sus bromas de siempre. Sonrió para sí y apretó el botón para bajarse en la siguiente parada.

Yo pensaba y miraba al mar mientras me dirigía a mi destino por la autopista, una señora mayor me miró y pensó en cuando ella tenía mi edad (o por ahí). Me imitó y miró por la ventana hacia la misma dirección, a pesar de todos los años que había vivido, y los pocos que pensaba que le quedaban, no había llegado a pensar en lo grande e inmenso que es el mar, en lo infinito que parece y lo finito que es… Le asombró tanto como aquella primera vez, cuando llegó a la isla cuando tan sólo tenía 16 años, desde ese momento amó esta tierra.

A su lado iba otra mujer mayor que también nos imitaba, tenía unos años menos que la otra y tenían un cierto parecido. Comprendí que era su hermana. Al contrario que su hermana, ella siempre reprochó a su madre el haber venido a esta isla y la consideraba como una cárcel. La odió, siempre la odió, la odiaba y la odiaría por los días que le restaban de vida. También es que en Madrid había dejado atrás al amor de su vida y nunca tuvo el valor de volver, ya que no le avisó de que se iba…

A continuación, se sentó frente a mí un hombre de 80 años que había sido militar toda su vida. Vi como sus recuerdos se borraban, por momentos… que pensamientos iban y venían sobre la marcha.. como si nunca las hubiese vivido. Le miré a los ojos y comprendí que aún seguía en él la mirada azul que tenía en aquél tiempo que se borraba y se dibujaba por momentos. Estaba feliz. Era joven y feliz aunque su enfermedad le comía. Al fin y al cabo es a eso a lo que nunca tuvo miedo. A la muerte.

Me sonrió y le devolví la sonrisa. Tocaba bajarme de aquella guagua de la que tantos recuerdos me había llevado.”